Psoriasis nerviosa


Se denomina psoriasis nerviosa la teoría que sostienen algunos expertos, que consideran que la psoriasis está causada por desórdenes del sistema nervioso y en concreto de su regulación sobre ciertos vasos sanguíneos. Contracciones musculares defectuosas causarían espasmos arteriales que dañarían el suministro de sangre de determinadas zonas de la piel, en las cuales se produciría la psoriasis.

Algunos investigadores han señalado el papel que lesiones en las terminaciones nerviosas pueden tener sobre la psoriasis. Sadorai (1955) observó un incremento en el contenido del neurotransmisor acetilcolina en las terminaciones nerviosas de la piel de los enfermos de psoriasis. Este descubrimiento le llevó a considerar la psoriasis una reacción de la piel causada por un problema del sistema nervioso. Esto se correspondería con los efectos observados en la psoriasis bajo la aplicación de medicaciones reguladoras de la actividad nerviosa.
psoriasis nerviosa

Con la ayuda de un encefalógrafo, científicos observaron desórdenes en la actividad del tronco del encéfalo en personas con psoriasis. Este área es la encargada de controlar funciones vitales básicas como el ritmo cardíaco, la presión arterial, la respiración, la temperatura, los ciclos de sueño, la actividad sexual y el crecimiento. La encefalografía es la medición de la actividad eléctrica producida por el cerebro a través de una serie de electrodos situados en la cabeza. Investigaciones en otras enfermedades han demostrado la relación entre desórdenes del tronco del encéfalo y desórdenes en los vasos sanguíneos periféricos, causantes de migrañas, sudoración excesiva, etc.

Para otros científicos, los estados neuróticos observados en algunos pacientes son el resultado y no la causa de la enfermedad. Algunas formas de psoriasis pueden causar disfunciones en el sistema nervioso periférico y enfermedades neuróticas. 

Factores de estrés externos como emociones fuertes o traumas pueden ser detonantes de episodios de psoriasis.  Existe una relación establecida entre estos factores de estrés y la gravedad de la psoriasis. Se han notado cambios en el estado del sistema nervioso en los pacientes de psoriasis.

La mayor parte de los científicos no consideran la psoriasis una afección de marcado carácter somático (influenciada por factores psicológicos o emocionales), si no que estos cambios neurológicos son una consecuencia de la enfermedad. De esta forma, la teoría de la psoriasis nerviosa no es la aceptada por el consenso científico.