Psoriasis pustulosa

La psoriasis pustulosa es una variedad de psoriasis en el cual las erupciones tienen un aspecto característico diferente al de las habituales placas de psoriasis. En la psoriasis pustulosa, las erupciones presentan el aspecto de pústulas o granos que contienen pus en su interior y aparecen rodeados de piel enrojecida y en ocasiones inflamada. En ocasiones puede aparecer junto a otras variedades de psoriasis, como la psorisis en placa.

Lás pústulas purulentas de la psoriasis pustulosa suelen contener pus estéril, que no contiene bacterias infecciosas. Los puntos de pus simplemente indican que la piel ha sido ocupada por glóbulos blancos, al igual que ocurre por ejemplo en el acné, afección con la que puede llegar a confundirse en casos leves.

Las causas de la psoriasis pustulosa, al igual que la de otras formas de psoriasis, se desconocen con precisión. Se cree que el origen puede estar en una reacción auto-inmune en el organismo del paciente o una reacción relacionada con las alergias de piel. Al igual que otros tipos de psoriasis, la predisposición a sufrir la enfermedad es hereditaria, si bien puede saltarse varias generaciones.  No es una enfermedad contagiosa, ni entre distintas personas ni entre las distintas partes del cuerpo de la persona afectada.

En personas con predisposición a sufrir la enfermedad, la psoriasis pustulosa puede ser detonada por medicaciones internas, agentes de aplicación tópica irritantes, sobredosis de rayos ultravioleta, embarazo, esteroides sistémicos (y en especial la detención repentina de su uso), infecciones, transpiración o estrés emocional. Un estudio de 1968 sobre paciecntes de psoriasis pustulosa generalizada encontró que un tercio de los 104 casos había sido detonado tras el abandono de medicaciones de uso sistémico basadas en corticoides.

 

Tipos de psoriasis pustulosa

Existen variedades de psoriasis pustulosa. La forma más común es la psoriasis palmoplantar (PPP) si bien existen otras variedades, más raras y graves como la psoriasis pustulosa generalizada y la acrodermatitis continua de Hallopeau:

  • Psoriasis pustulosa generalizada: es una forma más rara de la variedad, especialmente poco común en niños. Su aparición puede ser abrupta y detonada por una infección, embarazo, baja actividad de las tiroides y determinadas sustancias. Puede causar fiebre, escalofríos, picores, taquicardia, agotamiento, anemia, pérdida de peso, debilidad muscular y dolor de articulaciones. Los ataques son en ocasiones seguidos por otros brotes de variedades más suaves. Se trata de una variedad grave ya que las pústulas se extienden por todo el cuerpo, genera un importante malestar y su tratamiento suele requerir estancia hospitalaria.
  • Pustulosis palmoplantar (PPP): en esta variedad, aparecen pústulas en las palmas de las manos y plata de los pies. Suele ocurrir en personas de entre 20 y 60 años y es más común en fumadores. Puede ser detonada por una infección o por el estrés. se suele reconocer por la aparición de pústulas amarillentas de unos 5 cm de diámetro en las áreas carnosas de pies y manos, como la base de los pulgares y el lateral de los tacones. Puede resultar dolorosa. Las pústulas evolucionan a un color marrón y secarse hasta finalmente caerse por escamación. Esta variedad afecta a un 5% de los pacientes de psoriasis y suele seguir los siguientes ciclos: enrojecimiento del área, formación de las pústulas y finalmente secado y caída de las pústulas. Suele tratarse mediante terapias de aplicación tópica así como rayos UVA y metotrexato, si bien su tratamiento es algo más complicado que otras formas de psoriasis. Los episodios suelen durar unas pocas semanas.
psoriasis pustulosa
Psoriasis pustulosa en la planta de los pies

  • Acrodermatitis continua de Hallopeau: otro tipo poco común de PPP, se caracteriza por la aparición de lesiones de la piel en la terminación de los dedos de los pies y manos.  En ocasiones se desarrolla tras una herida en una de estas zonas. Las lesiones suelen ser dolorosas e inhabilitantes, pueden afectar a las uñas y producirse cambios óseos.

Tratamiento de la psoriasis pustulosa

El tratamiento de la psoriasis pustulosa varía para las distintas variantes. Para la más común pustulosis palmo-plantar los tratamientos suelen basarse en el uso de pomadas de uso tópico bien basadas en corticoides o bien con efectos supresores del sistema inmune. Algunos productos naturales se han mostrado especialmente efectivos en el tratamiento de la psoriasis pustulosa. Es el caso del alquitrán de hulla, para el cual un estudio de 1997 mostraba una efectividad de hasta el 75% en el tratamiento de la psoriasis palmo-plantar, superando en eficacia a gran parte de los tratamientos habituales.

La fototerapia también se ha mostrado especialmente efectiva en el tratamiento de la pustulosis palmo-plantar. Las dos técnicas más efectivas han mostrado ser la aplicación de rayos UVB de banda estrecha y el tratamiento PUVA. Un estudio de 2007 comparaba ambas técnicas, encontrando tras nueve semanas porcentajes de éxito del 61.08% y el 85.45% respectivamente. En la actualidad, existen disponibles para su adquisición de forma libre equipos de fototerapia de rayos UVB de banda estrecha para su uso desde casa por los propios pacientes. El precio de estos aparatos se ha reducido considerablemente en los últimos años.

Equipo de fototerapia de UVB de banda estrecha desde casa con aplicador de precisión

Los cuadros más graves como la psoriasis pustular generalizada y la acrodermatitis continua de Hallopeau suelen requerir el uso de tratamientos sistémicos, bien por vía oral e inyectados. En el primer caso puede ser necesaria  permanencia hospitalaria al verse afectadas las funciones de la piel en su totalidad, pudiendo verse afectado el control de la temperatura corporal y retención de líquidos y sales.