Tratamientos de uso tópico


Dentro de los tratamientos para la psoriasis muchos se engloban en los denominados tratamientos de uso tópico, que son aquellos cuya aplicación se realiza de forma directa sobre la piel, ya sea en forma de cremas, pomadas, champús o jabones. Estos se pueden dividir aún en más detalle según sus principios activos:
  • Corticoesteroides de uso tópico: son potentes medicaciones anti inflamatorias y las más comúnmente recetadas para el tratamiento de la psoriasis leve y moderada. Reducen la velocidad de regeneración de las células, lo que detiene la reacción auto-inmune, reduce la inflamación y alivia el picor. Varían mucho en su potencia. Las pomadas de baja potencia son indicadas en áreas sensibles, como la cara o los pliegues de la piel. Medicaciones más potentes pueden ser prescritas para zonas específicas en las que las placas muestran especial resistencia, en pies y manos o donde otros tratamientos han fracasado. Para la psoriasis en el cuero cabelludo se administran en forma de champús y jabones. El uso excesivo de estas soluciones puede provocar la aparición de resistencias y adelgazamiento de la piel.
  • Análogos de la vitamina D: se trata de formas sintéticas de vitamina D cuyo efecto es igualmente ralentizar el crecimiento de células de la piel. Una de las prescripciones más comunes es la crema Dovonex, cuyo principio activo es el calcipotrieno y que puede utilizarse por sí sola para tratar casos moderados o en combinación de otros fármacos o fototerapia. Puede resultar irritante. En estos casos, puede sustituirse por cremas como Rocaltrol (con Calcitriol como principio activo) que son más caras pero menos irritantes.
Tratamientos de uso tópico
Alquitrán de hulla
  • Anthralin. Se cree que está medicación ayuda a normalizar la actividad del ADN de las células de la piel y ayuda a eliminar las placas. Sin embargo, resulta irritante y mancha todo aquello con lo que hace contacto. Suele combinarse con tratamientos de luz ultra violeta.
  • Retinoides de uso tópico: utilizados comúnmente para el tratamiento del acné y quemaduras solares fueron desarrollados en un origen para el tratamiento de la psoriasis. Como otros derivados de la vitamina A, normalizan la actividad del ADN y pueden reducir la inflamación. Igualmente, pueden irritar la piel y incrementar la sensibilidad a la luz solar. Pese a que su aplicación es a través de la piel, suelen evitarse en casos de embarazo.
  • Inhibidores de calcineurina: actualmente sólo empleados en el tratamiento de la dermatitis atópica, estudios parecen mostrar su efectividad contra la psoriasis. Se cree que inhiben la activación de células T, lo cual reduce la inflamación y creación de placas. 
  • Ácido salicílico: favorece la deshechación de células muertas de la piel y reduce la escamación. Suele combinarse con otras medicaciones para aumentar su efectividad. Puede emplearse contra la psoriasis del cuero cabelludo.
  • Alquitrán de hulla: el más antiguo de los tratamientos para la psoriasis, reduce la escamación, el picor y la inflamación, si bien se desconoce su funcionamiento exacto. Tiene pocos o ningún efecto secundario, pero ensucia todo aquello con lo que entra en contacto. Existen cremas, pomadas y champús sin prescripción basados en este principio activo.
  • Hidratantes: por sí solos no curan la psoriasis, pero pueden reducir el picor y la escamación y ayudar la sequedad debida a otras formas de terapia. Suelen ser más efectivos en forma de pomada que como cremas y lociones más ligeras.