Psoriasis de las uñas


La psoriasis de las uñas o psoriasis ungueal es una variedad que afecta a entre el 10% y el 55% de las personas con psoriasis. Generalmente aparece junto a otros tipos de psoriasis en otras partes del cuerpo, sólo un 5% de las personas con psoriasis de las uñas no tiene psoriasis en la piel y hasta un 25% de ellos tiene también artritis psoriásica. De los pacientes con artritis psoriásica, entre el 53% y el 86% tiene también afectadas las uñas.
psoriaiss de las uñas

La psoriasis en las uñas no es contagiosa y sus causas no están determinadas con precisión, si bien influyen factores genéticos, inmunológicos y ambientales. La psoriasis ungueal es una afección familiar, transmitiéndose de padres a hijos. Las personas con un familiar directo con psoriasis tienen hasta un 25% de posibilidades de padecerla. Si ambos progenitores la tienen, la probabilidad es de hasta el 75%. Se desarrolla en igual proporción en ambos sexos y se da en todas las razas, si bien hay poblaciones con menor disposición (ver demografía de la psoriasis).

Los síntomas de la psoriasis en las uñas suelen incluir:

  • Decoloración de la uñas a un tono amarillento-rojizo con aspecto de gota de sangre bajo la superficie de la uña.
  • Aparición de pequeñas hendiduras u hoyos en la superficie de la uña. Esto se produce debido a la pérdida de células de la uña en la superficie.
  • Aparición de líneas que atraviesan la uña de lado a lado, llamadas líneas de beau, producidas por la inflamación periódica de las células de la piel.
  • Áreas blanquecinas en la uña (leuconiquia) también como reacción de las células de la uña a la psoriasis
  • Engrosamiento de la piel bajo la uña (hiperqueratosis) que puede llegar a causar separación entre ésta y el lecho ungueal.
  • Onicólisis: es la separación entre la uña en sí y el lecho de la uña. Suele comenzar por el extremo e ir extendiéndose hacia la raíz. Puede causar infecciones en la piel bajo la uña.
  • Derrumbamiento de la uña: debilitamiento de las estructuras que alimentan la uña.
  • Aparición de líneas negras de raíz a punta de la uña, causadas por pequeñas hemorragias bajo su superficie.
  • Enrojecimiento de la franja blanca que suele encontrarse en la raíz de la uña (lúnula).
  • Artritis en los dedos y cambios en la forma de las uñas.

La psoriasis de las uñas puede darse junto a infecciones por hongos e inflamación de la piel de los bordes de la uña.

La psoriasis de las uñas no tiene una cura definitiva. El objetivo del tratamiento es mejorar los síntomas y la apariencia de las uñas. En algunos casos se opta por eliminar la uña (química o quirúrgicamente) y esperar a la aparición de una nueva.

Otros tratamientos incluyen cremas y pomadas que pueden estar basadas en esteroides, vitaminas A o D de uso tópico, o soluciones anti-hongos en caso de infecciones secundarias. La aplicación de estos tratamientos en las uñas es  complicada por la barrera que supone la propia uña. Alternativamente, puede emplearse terapia PUVA (psoralen + rayos UVA). Si se presenta junto con artritis psoriásica, puede optarse por tratamientos sistémicos inyectables o de uso oral (metotrexato, Enbrel, Humira, Remicade, etc.).