Psoriasis palmoplantar


La psoriasis palmoplantar es una forma de psoriasis pustulosa que aparece en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Se trata de una afección crónica al mostrar apariciones recurrentes independientemente de lo positiva que sea su respuesta al tratamiento en cada brote. Su aspecto es similar al de otras afecciones de la piel de las palmas y plantas de manos y pies, como la dermatitis de las manos, identificándose como psoriasis cuando la enfermedad está también presente en otras zonas del cuerpo. Su variedad es variable, pudiendo llegar a ser incapacitante para realizar tareas cotidianas. Generalmente tiene un componente hereditario.
Psoriasis palmoplantar
Psoriasis palmoplantar
Aunque es una forma poco común, la psoriasis pustulosa es una variedad de psoriasis grave, que puede afectar al cuerpo interna y externamente. Cuando se desarrolla en pies y manos, se denomina psoriasis pustulosa palmoplantar y se divide en dos tipos: acropustulosis o acropustulosis, que se da únicamente en la punta de los dedos y pustulosis palmoplantar, que sólo se da en las plantas de los pies y palmas de las manos.

En general, la pustulosis palmoplantar se da en personas de entre 20 y 60 años y puede ser detonada por una infección o situaciones de estrés. Afecta en mayor porcentaje a las mujeres que a los hombres y es más frecuente en personas fumadoras. Al igual que la psoriasis pustulosa generalizada, que se da a lo largo de todo el cuerpo, la pustulosis palmoplantar se da en patrones cíclicos, con aparición de nuevas pústulas tras periodos de baja o nula presencia en el cuerpo.


 La psoriasis palmoplantar se caracteriza por los siguientes síntomas:
  • Aparición de parches de piel enrojecida en las palmas de manos y plantas de los pies (y otras partes del cuerpo) cubiertas por las típicas placas o pústulas de la psoriasis.
  • Engrosamiento de la piel, acompañado por la formación de fisuras profundas y dolorosas en la superficie de pies y manos.
  • Pustulosis: aparición de pústulas amarillentas en las áreas carnosas de palmas y plantas (base del pulgar, talón, etc.) de aproximadamente medio centímetro de diámetro, formando un estampado sobre la superficie enrojecida de la piel. Las pústula se encuentran rellenas de pus no infectada (glóbulos blancos). Entre 7 y 14 días después, la pústula se reduce en tamaño y adquiere un color marrón, tras lo cual se seca y desprende.
  • Los síntomas se ven empeorados ante presión y rozamiento.
  • Los efectos sobre la salud general son reducidos, pero puede resultar muy incómoda y dolorosa.
El tratamiento de la psoriasis palmoplantar se basa en el control de los síntomas. En el caso de personas fumadoras, se recomienda dejar el tabaco como forma de prevención ante nuevos brotes. El tratamiento suele comenzar con la aplicación de corticoides de uso tópico. También puede emplearse terapia de psoralen más rayos UVA (PUVA) o medicaciones sistémicas  como soriatane (Acitretin), metotrexato o ciclosporina.  La combinación de terapia PUVA con soriatane (RePUVA) puede resultar también efectiva. La eficacia de cada tratamiento varía entre distintas personas, por lo que la mayoría de pacientes debe provar una variedad de tratamientos antes de que encontrar el que mejor funciona.
 
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