Humira

Humira es un medicamento para la psoriasis que se engloba en los llamados compuestos biológicos, que se basan en las propiedades que algunos compuestos como ciertas proteínas tienen sobre las células del sistema inmune. Humira es uno de los medicamentos biológicos más frecuentemente recetados para el tratamiento de la psoriasis. Humira se prescribe para el tratamiento de cuadros moderados a graves de psoriasis en placa en adultos que están en condiciones de seguir terapias biológicas y tratamiento con fototerapia. La administración de Humira para la psoriasis debe realizarse siempre bajo autorización y prescripción el dermatólogo.

Humira no sólo se emplea para la psoriasis. También se prescribe principalmente para el tratamiento de las siguientes afecciones:
  • En cuadros moderados a graves de artritis reumatoide. En estos casos, Humira puede emplearse independientemente o en combinación con otras medicaciones como el metotrexato. En este caso, el objetivo de Humira es evitar la progresión de las lesiones oseas y de las artículaciones y facilitar la realización de las tareas diarias habituales. 
  • En cuadros moderados a graves de artritis poliarticular juvenil, en niños de al menos dos años. Igualmente en este caso, Humira puede emplearse junto con metotrexato u otras medicaciones y tratamientos. 
  • Humira puede empelarse en el tratamiento de la artritis psoríasica en adultos, con el mismo objetivo de evitar la progresión de las lesiones de huesos y articulaciones y facilitar la realización de las tareas diarias habituales de los pacientes. 
  • Tratamiento de la Spondylitis Anquilosante en adultos, reduciendo los síntomas y facilitando la desaparición de los cuadros. 
  • Cuadros moderados a graves de la enfermedad de Crohn en adultos, con el objetivo de conseguir el mayor grado posible de remisión y mantener los síntomas en el mínimo nivel posible. Suele emplearse en individuos que no han respondido bien a otros tratamientos convencionales y en personas que muestran intolerancia al infliximab. 
  • Cuadros moderados a graves de la enfermedad de Crohn en niños de al menos seis años de edad, con el objetivo de conseguir el mayor grado posible de remisión y mantener los síntomas en el mínimo nivel posible. 
  • Cuadros moderados a graves de colitis ulcerativa con el objetivo de controlar su progresión y conseguir remisión, en los casos en los que otros tratamientos tradicionales no han conseguido ser efectivos, o en personas intolerantes a medicaciones anti-TNF.


El principio de funcionamiento de Humira es la actuación contra las células TNF el sistema inmune, que desatan en la piel la proliferación excesiva celular que causa la psoriasis. Por tanto, Humira puede disminuir las capacidades del sistema inmune de los pacientes que lo toman, aumentando el riesgo de sufrir infecciones. Es por ello que es imprescindible que se tome bajo supervisión del especialista.

Riesgos

Algunos pacientes bajo Humira han sufrido infecciones graves, incluyendo casos de tuberculosis, e infecciones provocadas por diferentes virus, bacterias u hongos, que pueden llegar a extenderse por el cuerpo. La gravedad de estas infecciones puede resultar letal. El doctor debe realizar pruebas de vulnerabilidad en os pacientes antes de decidir comenzar el tratamiento con Humira.

En el caso de niños o adultos que toman bloqueadores TNF, como Humira, existe un incremento de la probabilidad de desarrollar linfoma u otros tipos de cáncer. Se han presentado cuadros de tipos inusuales de cáncer en niños y adolescentes que usaban bloqueadores TNF. Algunas personas han desarrollado un tipo raro de cáncer denominado linfoma de las células T, que a menudo conlleva la muerte del paciente. El uso de Humira incrementa la probabilidad de sufrir dos tipos de cáncer de piel: célula basal y espinocelular. Estos dos tipos de cáncer generalmente no resultan mortales, si bien requieren tratamiento para evitar complicaciones.

Antes de empezar el consumo de Humira, es necesario informar al doctor en caso de sufrir alguna de las siguientes enfermedades o condiciones médicas:
  • Sufre una infección actualmente, tiene síntomas de infección, o sufre infecciones recurrentes. 
  • Tiene diabetes. 
  • Tiene tuberculosis, contacto con personas que tienen tuberculosis o ha realizado viajes a zonas con riesgo de tuberculosis. 
  • Reside en un área de alto riesgo de infecciones de hongos como la histoplasmosis. 
  • Tiene o ha padecido en el pasado Hepatitis del tipo B. 
  • Tiene previsto sufrir algún tipo de cirugía. 
  • Sufre o ha sufrido cáncer. 
  • Tiene enfermedades del sistema nervioso que causan falta de sensibilidad u hormigueo. 
  • Sufre o ha sufrido un fallo cardíaco. 
  • Ha recibido o va a recibir en el futuro algún tipo de vacuna; algunos tipos de vacuna están contraindicados para los pacientes de Humira. 
  • Es alérgico a cualquiera de los ingredientes de Humira, como el látex. 
  • Está embarazada o prevé quedarse embarazada, o dar de mamar. 
  • Está tomando cualquier oro tipo de medicación.
Enfermedades que pueden aparecer con el tratamiento con Humira incluyen:
  • Infecciones graves: incluyendo tuberculosis e infecciones virales, bacterianas o por hongos. 
  • Los síntomas de tuberculosis incluyen tos, fiebre generalmente baja, pérdida de peso, pérdida de grasa y músculo
  • Hepatitis B en personas portadoras del virus
  • Reacciones alérgicas
  • Problemas del sistema nervioso
  • Problemas de la sangre
  • Fallo cardíaco
  • Reacciones auto-inmunes, incluyendo lupus
  • Problemas hepáticos.
  • Psoriasis
Algunos efectos secundarios asociados al consumo de Humira incluyen reacciones específicas (enrojecimiento de la piel, picor o escozor, inflamación, aparición de moratones), infecciones del sistema respiratorio superior, sinusitis, dolor de cabeza, entre otros.

Alternativas

Existen alternativas al tratamiento con Humira que presentan un mejor equilibrio entre riesgos y beneficios. Algunas terapias como el tratamiento PUVA han demostrado tener un alto grado de eficacia incluso en casos graves de psoriasis. La terapia PUVA consiste en la combinación de fototerapia (UVA, UVB o UVB de banda estrecha) con la toma de psoralen, un fotosensibilizador de origen natural que incrementa ampliamente los efectos de la fototerapia. El tratamiento PUVA presenta riesgos inferiores que el de otras terapias.

Referencias