Parapsoriasis

Se denomina parapsoriasis a una familia de enfermedades de la piel poco comunes (si bien no se consideran enfermedades raras). La parapsoriasis se caracterizan por la aparición de manchas o escamas en la piel semejantes a las que se presentan en el caso de la psoriasis, si bien el mecanismo de aparición es completamente diferente entre ambas patologías.

Las parapsoriasis aparece tanto en hombres como mujeres, afectando a personas de todas las edades. Se han registrado casos de parapsoriasis desde en recién nacidos hasta en personas de avanzada edad. La parapsoriasis puede aparecer en personas de todas etnias y tipos de piel, si bien existen poblaciones con mayor riesgo que otras. La parapsoriasis no es contagiosa y no hay estudios suficientes que permitan asegurar que tiene un carácter hereditario.

Tipos

Se distinguen tres tipos de parapsoriasis: Pityriasis lichenoides (aguda y crónica), parapsoriasis en placas pequeñas o gotas y parapsoriasis en placas grandes (o simplemente en placas). En el caso de la Pityriasis lichenoides se presenta una dermatitis con papúlas necróticas que presentan un aspecto completamente diferente al de la psoriasis. La enfermedad es generalmente benigna y desaparece espontáneamente, si bien a veces pueden presentarse complicaciones. En cuanto a la parapsoriasis en placa, generalmente también es benigna, pero en el caso de placas grandes existe un riesgo de en torno al 10% de que la enfermedad degenere en linfoma cutáneo de células-T o en Mycosis fungoides, por lo que se recomienda seguir tratamiento. Los casos de parapsoriasis en placas grandes suelen repetir al cabo de unos meses, pero en el caso de placas grandes la enfermedad puede ser crónica.

Los síntomas de la parapsoriasis varían según los distintos tipos y pueden ser confundidos con los de otras enfermedades de la piel como la psoriasis. Las lesiones de parapsoriasis en placas, tanto grandes como pequeñas, resemblan a las lesiones de la psoriasis en placa, diferenciándose principalmente en el origen y evolución de las mismas, más que en su aspecto. La Pityriasis lichenoides recuerda ligeramente a la psoriasis pustulosa y en ocasiones puede ser confundida con ésta. Otros síntomas de la parapsoriasis incluyen sensación de picor o escozor, enrojecimiento, sequedad de la piel, descamación y sensibilidad al calor y a la luz solar.

 Aspecto de una lesión de para psoriasis en placas grandes

Causas

En el caso de la psoriasis, las lesiones se deben a una proliferación celular excesiva detonada por una actuación impropia del sistema inmune de la piel. Entre las causas de la aparición de las placas de parapsoriasis se incluyen todo tipo de motivos, incluyendo reacciones inflamatorias de origen auto-inmune o debidas a agentes externos.

En algunos pacientes, la parapsoriasis puede estar detonada por agentes irritantes externos, lesiones en la piel, infecciones o situaciones o períodos prolongados de estrés. La parapsoriasis puede provocar problemas de inseguridad a los pacientes que la sufren, causando que eviten situaciones en las que puedan verse obligados a mostrar su piel y causando problemas de ansiedad y depresión. En esos casos el tratamiento para la parapsoriasis puede combinarse con terapia contra estos problemas, así como soluciones que permitan atacar o disminuir los posibles detonantes.

Tratamiento

El tratamiento de la parapsoriasis se basa en una parte en tratar de paliar los síntomas de la enfermedad y en otra en atacar sus causantes. Los síntomas pueden ser tratados inicialmente con el uso de cremas hidratantes y pomadas para reducir los efectos del picor, la descamación, la sequedad y el enrojecimiento. Si la enfermedad persiste, en la mayoría de los casos, se introduce el uso de corticoides de uso tópico. Generalmente el uso de estos productos debe ser autorizado por el dermatólogo, si bien también existen soluciones de origen natural y adquisición libre como el alquitrán de hulla, que presentan altas tasas de eficacia. El alquitrán de hulla es uno de los tratamientos naturales para la psoriasis y parapsoriasis puede adquirirse para su aplicación de forma tópica en distintas formas, incluyendo jabones, champús, cremas y pomadas.

Una siguiente línea de tratamiento para la parapsoriasis es la denominada fototerapia. Se ha demostrado la efectividad del tratamiento con rayos UVA y UVB, específicamente con rayos UVB de banda estrecha para el tratamiento de la parapsoriasis. Una técnica para aumentar la efectividad de la fototerapia consiste en tomar o aplicar un fotosensibilizador, que aumente la sensibilidad de las células afectadas por parapsoriasis a la radiación solar. Un fotsensibilizador altamente efectivo de origen natural es el psoralén, que proviene de la flor de la psoralea. La aplicación de psoralen junto con rayos UVA se denomina terapia PUVA o rayos PUVA. La terapia PUVA ha demostrado altamente ser efectiva en el tratamiento de la parapsoriasis. El desarrollo de métodos de fototerapia desde casa ha facilitado el uso de estos tratamientos sin necesidad de acudir a clínicas para su aplicación.

Otras formas de tratamiento reservadas para los cuadros más graves son las medicaciones de uso sistémico como las medicaciones inmuno-depresoras, que se incluyen en los denominados medicamentos biológicos. Estas medicaciones tienen efectos secundarios considerables por lo que se reservan a aquellos casos que no han respondido bien a otras formas de tratamiento.

La parapsoriasis puede tener efectos en la salud mental de los pacientes, que pueden sentir recelos a la hora de mostrar su piel. Algunos de los efectos más corrientes son ansiedad, cuadros de depresión u estrés crónico. El estrés puede a su vez empeorar la enfermedad, por lo que es recomendable que los pacientes reciba toda la ayuda psicológica necesaria para evitar estos efectos negativos.
Aspecto de lesiones de Pityriasis lichenoides 

Es imprescindible que los pacientes sigan todas las recomendaciones del dermatólogo e informen a este de cualquier afección anterior, alergia o medicación que pueda interferir con el tratamiento propuesto. Es recomendable realizar un seguimiento periódico de las placas para analizar la efectividad del tratamiento. Es el dermatólogo quien debe decidir si un determinado tratamiento es suficiente o debe pasarse a una siguiente fase. Finalmente, debe mencionarse la importancia en la evolución de la enfermedad de factores más allá del tratamiento, como el estado mental, la dieta y otros hábitos. Se han demostrado los beneficios de algunas técnicas de relajación en la mejora de enfermedades de la piel como la psoriasis. Así mismo, es recomendable evitar el consumo de sustancias irritantes como el café o el alcohol y abandonar el consumo de tabaco, todos ellos factores que se han relacionado con la aparición y el empeoramiento de enfermedades de la piel. Los pacientes de parapsoriasis pueden beneficiarse de seguir una dieta anti-inflamatoria, que ayude a eliminar sustancias que puedan empeorar los síntomas de la enfermedad.

Complicaciones

Las complicaciones de la parapsoriasis en placas grandes o pequeñas así como de la Pityriasis lichenoides  incluyen aquellas enfermedades secundarias, síntomas o condiciones causadas por la propia enfermedad o por el tratamiento aplicado. En algunos casos, la distinción entre los síntomas propios de la parapsoriasis y aquellos debidos a las condiciones asociadas son difíciles de distinguir, resultando poco clara  o arbitraria.

Entre las complicaciones más grave se encuentra un mayor riesgo de sufrir linfoma cutáneo de células-T o en Mycosis fungoides. Ambas patologías son linfomas, esto es cánceres del sistema inmune del organismo, que pueden producir metástasis a otras partes del organismo y causar la muerte del paciente. Resulta por ello imprescindible realizar un seguimiento de la evolución de la enfermedad y acudir al especialista ante la aparición de manchas extrañas, bultos o irregularidades.



Entre las complicaciones debidas al tratamiento, puede producirse adelgazamiento de piel y efecto rebote en el caso de usar corticoesteroides. El uso de tratamientos de fototerapia a largo plazo puede suponer un aumento en el riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer, como melanomas. Los tratamientos inmuno-depresores debilitan el sistema inmune, haciendo al paciente más vulnerable a todo tipo de infecciones víricas bacterianas o de hongos. Cualquier complicación debe comentarse inmediatamente al especialista para decidir si es necesario suspender o cambiar el tratamiento.

Referencias: